WiLco. Born Alone


 wilco

Seis de la mañana, subo al coche, viene siendo tan habitual como el primer movimiento importante en su interior, poner música, ya no solo por placer ni por costumbre, es una apremiante necesidad. Necesidad de envoltorio, de empuje, de centrifugado, de sacudida, de mantener en pie mis castillos de arena, de crear transparencias para mí, despejar NUBES.

Después de dos minutos intentando insertar el usb en una puñetera rendija, y gracias a la inestimable e imprescindible ayuda de mis dos cristales con graduación 2, he conseguido que aquello al final me entendiera. Su disculpa ha sido este regalo.

¿Qué especie de magia esta?