OliveR WebeR. entRe La vocación y La paSión.


Oliver Weber es un fotógrafo y médico alemán que reside en la isla española de La Gomera.
En sus trabajos de fotografía utiliza los métodos tradicionales para llevar a cabo sus inquietudes creativas. Se toma su tiempo para caminar por la ciudad y conversar largo y tendido con las personas, que en muchos casos son sus pacientes, e ir plasmando con su cámara escenas y rostros que va encontrando en su camino. . Cada momento es importante en sí mismo y cada fotografía tiene su propia historia.
“Mi vocación es ser un médico y mi pasión es tomar fotografías; los dos juntos es mi combinación de sueño. No hay nada mejor que la conexión de trabajo y de la afición”.

La Rosa y la pRinceSa.


La Rosa y La Princesa nace como un proyecto independiente en Julio del año 2006 a partir de dos inquietudes personales:
una que respondía al deseo de homenajear el libro “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry tratando de capturar parte de su espíritu, de su poética; la otra, vinculada a una necesidad de experimentación visual desde lo formal, aplicando diferentes técnicas de realización.

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Ficha Técnica

Dirección y Realización: Juan Pablo Rainieri

Guión: Diego Rojas

Dirección de arte: Jorge L. Fernández

Modelado, animación y render 3d: Flavio Bianchi

Música Original: Jimena Dominguez

Producción Ejecutiva: Jorge L. Fernandez / Juan Pablo Rainieri

Jefe de Producción: Carly Rainieri

Pablo SchuguRensky. BrutaL Humanidad


“Contemplar la obra de este importante artista argentino radicado en España, impacta fuertemente en la emoción de quien lo hace. Observar estas pinturas implica el desafío de poder sostener con la mirada la incomodidad que provocan sus criaturas despojadas de toda complacencia, retratadas en su brutal humanidad”.


Título: FRANCESITA

Material : Oleo sobre lienzo

Los desnudos, el erotismo de algunas de las obras son, una constante en su pintura aunque, “aquí – afirma el autor- sí tengo la sensación de que el tango tiene algo de erótico, pero también de sórdido, una sordidez que también busqué con la elección de los modelos pintados. Y es que, matiza,  cuando surgió el tango, Argentina era un país de inmigrantes.



“Su pintura es un grito ahogado que nos permite intuir impiadosamente el lado sombrío de los seres. Los protagonistas están retratados con vigor, pero los límites se disuelven en el fondo oscuro creando un clima inescrutable”.

“De rostros surcados, los personajes aparecen expectantes bajo una enigmática media luz que apenas permite contemplar lo expresado”.

Os dejo un par de enlaces interesantes, además de su blog. Una crítica de Julio Sapollnick, de donde he seleccionado algún texto y una entrevista realizada desde Meseon.