Madame Tutli-Putli

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“Recurriendo al tradicional stop motion, pero cuidando al máximo hasta el mínimo detalle, Lavis y Szczerbowski casan felizmente el fantástico existencial y el suspense terrorífico a partir de una imagen icónica frágil y enigmática (Madame Tutli-Putli) y una estampa supuestamente cotidiana pero alegórica (un viaje en tren a través de yermos paisajes en el que los pasajeros parecen cargar con su pasado bajo la apariencia de sus equipajes -de las numerosas maletas que acompañan a nuestra protagonista a las escasas pertenencias de un niño-).

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Una travesía silenciosa entre extraños que ofrece miradas cansadas y apesadumbradas, gestos obscenos y desafortunados o una tensa quietud que revela los miedos instintivos y primarios que atormentan a esta mujer y que estallarán como pesadilla inquietante y claustrofóbica en una segunda mitad oscura y abiertamente enclavada en el relato fantaterrorífico donde manda la interpretación libre, pero argumentándose desde resortes psicológicos y existencialistas.

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Técnicamente irreprochable y ejecutado minuciosamente, “Madame Putli-Tutli” ejerce su magnetismo y su embrujo combinando con genialidad y madurez la indiscutible belleza de su factura, la poética de su imaginería, y la excitación que produce su embriagador desarrollo, que sin caer en el hermetismo, procura al espectador una intriga de esotérica resolución”.

Texto: David López de SeptimoVicio.com

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Madame Tutli-Putli

4 Comments

  1. La vida continua después de pararse, cuestión de volver a coger el tren.
    Es inevitable, somos lo que la experiencia y el tiempo han formado, llevamos pues un equipaje en ocasiones demasiado pesado, demasiado ridículo.
    La fortuna o lo que es ineluctable: su capricho. Sesudos queremos dominarla y ella juega a los dados sin mayor escrúpulo.
    A veces nos sentimos atraídos por la indefensión aparente, pero esta también es en principio una fachada, incluso enseñarnos a: “como tratar a tus enemigos”.
    Durante el trayecto, encontramos compañeros, algunos a los que solo soportar su presencia pero para nada nos dejan huella sino aversión. -Cuando voy de viaje, mi mirada se posa en los diferentes objetos y personas que me circundan, he visto pues intentos de todo tipo, rechazos y por supuesto monotonía y aburrimiento feliz.-
    Un tren que no se detiene que lo arrolla todo en su camino, quemando la vida por donde pasa.
    Una frase, un color, un cartel o un ruido, pueden hacer asomar nuestros más íntimos miedos.
    Cuan débiles somos.
    Un tropiezo, una caída y curiosamente, lo más insignificante, una polilla, nos hace levantar.
    Una polilla que se llama: ideal, religión, pasión… -dale tu el nombre elegido por ti- arrastrándonos hasta encontrar su luz, cegandonos para depositarnos en la más oscura de las noches.
    Salu2

  2. Es fabulosa, hace tiempo vi la primera parte y me cautivó su tristeza desesperada y su belleza surrealista. El viaje… nunca había visto la segunda parte. Sencillamente genial.

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