hilario camacho cazador de nubes


Las canciones son parte importante en nuestras vidas. Siempre existe alguna ligada a recuerdos concretos y basta escuchar los primeros acordes para que nuestra memoria se active generando cantidad de emociones en su entorno. Recuerdos casi siempre acompañados de una pincelada de sonrisa. Esto me ocurre en ocasiones con Hilario Camacho.

Volar es para pájaros.

Hilario era de esos músicos persona-je, que son tus amigos sin conocerlos. Te acompañaba sin estar, esparciendo sus creaciones entre grupos de amigos que aporreaban la guitarra, durante aquellos años tan energéticos de la vida en los que eres lo suficientemente cuerdo como para cometer locuras.
Recuerdo afianzar esa vitalidad gritando nuestras palabras a través de las suyas, más bellas, metafóricas y melódicas “mis pies pisan la roca, mi cabeza sobre nubes va flotando”. O momentos de ternura como “soledad y silencio”.

También me viene a la memoria el descubrimiento de nuevos paisajes para mí, en su compañía. como Asturias con su gama de verdes, sus gargantas inagotables de agua y el sol traspasando las ramas de los árboles, mientras escuchábamos en la cinta casette una y otra vez…“el prado verde, el sol, el agua”…

El agua en tus cabellos.

Aún hoy, inesperadamente me estallan sus canciones y disfruto con ellas, allá donde me encuentre…acompañada siempre por alguno de sus discos, porque escuchar a Hilario, nunca está de más, mas bien se le echa de menos. Sus letras acomodadas ya en mi memoria me siguen emocionando.

La noticia de la muerte de Hilario, hace ahora dos años, me sacudió de tristeza e incredulidad. Uno no tiene en cuenta la posible desaparición de aquello que le rodea y le produce satisfacción. Los que le conocían de cerca dicen que era un buscador incansable del amor “el llanto del mundo es amor” y que se rindió en su búsqueda. Yo creo que tuvo más amor del que le dio tiempo a asumir.

Princesa de Cera

hilario con gato cigarrillo

Ahora, en mi intención de recordarle, he encontrado lugares donde están sus amigos y aún tienen palabras de recuerdo y cariño para él, con la intención de que Hilario siga vivo en nuestro recuerdo. Que su voz siga sonando entre nuestras paredes y los trastes de las guitarras dibujando los acordes que adornaron sus canciones.

“Me gusta escribir sobre las personas, su comportamiento sentimental y sobre todo sobre su vida interior. La música nace de mí de una forma espontánea y natural y por eso siempre he estado dispuesto a afrontar los diversos cambios por los que he atravesado conservando lo más personal de mí”.

Pequeña muerte.

Aquí os dejo la casa de Adrián Vogel, el mundano, uno de los  muchos  amigos que tuvo Hilario, además de Antonio Gómez, donde podéis ver, cuánto se le echa de menos. Además de otras cosas interesantes.

Incluyo parte de su hoja promocional sobre Estrella del Alba. Bonito documento.

su sonrisaAhora vuelvo a volar, tengo unas alas blancas
con que abrazar el aire, rasgar el horizonte,
llegar hasta ciudades lejanas como sueños
y enseñarles a todos que es posible la vida.

Suben a mi ventana gritos alucinados,
chirridos de sirena arañándome entero
y voces de “estás loco, volar es para pájaros”;
pero extiendo mis alas, miro hacia el cielo y salto.

Miro hacia el cielo y salto.
Miro hacia el cielo y caigo.

VolarR es paRa PájaRoS  LetRa: Pablo GueRReRo. Música: HilaRio Camacho