Lu ConG


“Yo era un niño tímido y a menudo una sombra de tristeza nacía en mí. He pasado innumerables horas soñando con los ojos abiertos con mi imaginación ocupada en interminables historias e imágenes que se evaporaban en el aire como el humo ante mis ojos”.

“Como mi vida y mi arte avanza, he llegado a apreciar el sentimiento familiar que siempre he sentido desde que era un niño, es el anhelo de algo que nunca puede ser totalmente obtenido, solo vagamente insinuado en los retratos que trato de hacer”.

Lu ConG

El Baúl Que no tenía mi aBuela


Siempre he echado de menos una abuela que tuviera un desván con baúl. Algunas de mis amigas sí los tenían, eran sitios mágicos donde encontrabas cosas fantásticas, llenas de polvo y algo tristes por el abandono en que se encontraban. Tenían sus momentos de alegría cuando los niños subían con alboroto y la merienda para hacerles formar parte de sus juegos, y de trastos viejos pasaban a ser juguetes improvisados.


Pero lo que tenía verdadero imán para nosotros eran los baúles, una curiosidad inmensa se apoderaba de nosotros y se convertía en una necesidad urgente de levantar esa tapa, imagino que con el convencimiento de encontrar verdaderos tesoros. Con una mezcla de deseo y temor le rodeábamos para abrirlo con cuidado, enfocando la mirada, hasta encontrar algo que nunca nos defraudaba y con lo que podíamos pasar tooooda la tarde imaginando historias y convirtiéndonos en los personajes de éstas, mientras nos envolvíamos en los trapos de encajes que normalmente contenían. No solíamos encontrar cuentos, pero daba igual, nos los inventábamos y éramos sus protagonistas.

Como mi abuela no tuvo un baúl, y yo no quiero quedarme con las ganas, he creado el mío. “El Baúl que no tenía mi abuela”. Un baúl sin fondo donde guardaré todas las ilustraciones infantiles que me seduzcan y que a mí me quedaron por hacer. Un baúl abierto para todos y que contendrá “El cuento de Nunca AcabaR”

Jack SpenceR y ángel olgoso


LA MUJER TRANSPARENTE

La mujer se desnuda, unta de miel todo su cuerpo con minuciosidad, se revuelca a conciencia en un montón de trigo dispuesto en el pajar, recoge parsimoniosamente los granos pegados a la piel, uno por uno, y elabora con ellos una sabrosa torta que dará a comer al hombre cuando regrese.

Con la leña del horno arden también pasadas aflicciones y crueldades, se queman una vez más temores y egoísmos, las lágrimas estallan de nuevo entre chispas esparciendo un fragante aroma que perfuma la casa como si fuese incienso.

Los ojos de la mujer, vigilantes y esperanzados, se dirigen a la entrada y su corazón late con una fuerza que parece ensanchar las puertas.

Se ha soltado la cinta del pelo y ha adornado la mesa con flores en torno al pastel incitador.

Cuando el hombre llega, pasa ante la mujer sin detenerse y sin mirarla, anunciando que viene comido.

Fotografía de JacK SpenceR.

Microrrelato de Ángel Olgoso.

jeannie lynn paske


The Artwork of Jeannie Lynn Paske

There is a world tucked away behind this one.

An old world made up of endless fields,

distant hills and timeworn cliffs.

A place where the sun is always setting.

A land in which extinct

slow-moving monsters and

elegant gentle-faced creatures

of all shapes and sizes reside.

Delicately balancing their hope with despair.

Reminiscent of long departed dreams

and uncollected thoughts.

Time stands still here

so as to let the residents gaze

in solitude

upon the vast

richly textured skies.

Forever in search of a place

to better sit and watch

their world pass them by.

Texto recogido de su blog “Mundo oBSoleto

También tiene una bonita página

katarzyna widmanska_calmada belleza


Para Alicia, mi sobrina.

Podría ella ser la protagonista de estas fotografías y hacerlo a la perfección; no le falta la mirada sugerente, ni unos labios hermosos, ni un cabello cálido, ni la actitud seductora, ni el coraje para abrirse camino. Ya me lo ha demostrado. Sólo le falta saltar para empezar a volar.


Es tu momento Alicia. Piensa en tí. Aprovecha tus cualidades, son las que te mantendrán ViVa.

Fotografías de KataRzyna widmanSKa