“eL aRQuiteCto Que Se rió de HiTleR”

Neoocláisca y grande, ¡muy grande! Así debía ser la ciudad soñada por Hitler. Uno de sus edificios principales sería una sala de reuniones gigantesca con una cúpula de casi 300 metros de altura. Si se sostenía o no, o si la acústica era buena, son preguntas que no se pueden responder y que, en su momento, no debían de interesar demasiado. Además de la sala de reuniones y un gigantesco arco del triunfo para celebrar la que daban como victoria segura, Germania también tendría una larga avenida, al estilo de los Campos Elíseos pero mucho más larga, para que los desfiles militares brillasen como debían. Hitler quiso conquistar el mundo y crear un imperio que nada tuviese que envidiar al de la Roma clásica o al de Carlomagno. Una ambición de tal medida debía tener una capital a su altura.

Hans Stephan fue uno de los encargados de diseñar Germania, pero, entre plano y plano, realizó una serie de dibujos satíricos sobre el proyecto del dictador | Berlín los expone después de sesenta años.  
 
  

La idea de crear una ciudad desde cero puede ser una idea tentadora para cualquier arquitecto. Sin embargo, si eso supone derribar la anterior, las cosas cambian. Stephan ironizó sobre este aspecto en muchos de sus dibujos satíricos. Los dibujos a plumilla de Stephan retratan edificios colosales, grúas amenazantes y un orden simétrico que a veces se ve interrumpido por la violencia. 

    

Una nueva puerta de Brandenburgo con una balanza de la justicia que se inclina sospechosamente.Hitler imaginó una ciudad a la altura de sus ansias de grandeza. Berlín pasaría a convertirse en Germania, una capital del imperio con edificios de hasta 290 metros de altura. Aún así, las caricaturas de Germania, como las llamaban Stephan, no debieron llegar a los oídos del Führer ya que, teniendo en cuenta el escaso sentido del humor del nazi, es difícil que en ese caso hubiesen llegado a nuestros días.

Aunque parezca mentira, Stephan decoraba las paredes de su despacho con estos dibujos. Incluso Albert Speer, el director del proyecto y uno de los grandes hombres de Hitler, conocía su existencia y no ponía objeción. De cualquier manera, el arquitecto no pensaba sacarlas a la luz hasta que la imponente Germania no estuviese en pie, un plan para los cincuenta.

 

 

3 Comments

  1. es chocante que un tipo tan pequeño tuviera esos delirios de grandeza. los dibujos son supercuriosos, me ha gustado conocer la historia de este arquitecto burlón.

  2. Hola!!
    Aunque continúo en mi período vacacional, hice un inciso para visitarte.
    Menos mal que no prosperaron los descabellados planes de Hitler para bien de la humanidad…
    Me gustó también la forma de burlarse que refleja Charles Chaplin en la película de “El gran dictador”.

    Besitos veraniegos:)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s