ModeloS de fotoGrafía


 Otra vena infantiloide, me gustan estas muñecas, parece que te observaran desde una diminuta inteligencia de plástico, tienen carácter y vida propia, con expresividad incluida.  Cuando nacieron en el año 1972, inspiradas por la obra artística de la pintora norteamericana Margaret Keane , no tuve la suerte de conocerlas, lástima, ahora me pillan un poquito entrada en edad. 

La muñeca Blythe, inicialmente destinada para niñas, tiene unos enormes y redondos ojos que son capaces de cerrarse y cambiar de color  – de verdes, a naranjas, azules y rosas – tirando de una cuerda situada en la parte posterior de su cabeza.  Parece que este mecanismo consiguió infundir más temor a los menores que fascinación y su salida al mercado supuso un estrepitoso fracaso que llevó la compañía a la ruina.  Importante destacar el hecho de que algunos padres asociaban el extraño colorido de los ojos a los efectos causados por las drogas, en un momento de tanta confusión al respecto como fueron los 70. Pero la suerte de Blythe cambió completamente en la década de los 90, cuando cayó en manos de la fotógrafa norteamericana Gina Garan. Garan, fascinada con tan peculiar belleza, convirtió a la muñeca en modelo base de sus fotografías y con el tiempo en el centro de su producción artística.

 Este hecho marca el inicio de la nueva etapa de Blythe, desde el 2000 hasta la actualidad la fascinación hacia Blythe ha ido creciendo, convertida en objeto de culto para muchos y sobre todo en un campo de experimentación artística ajeno al mercado tradicional del arte y principalmente desarrollado por mujeres de todas las edades. Blythe como objeto de inspiración de fotógrafas y artistas plásticas, como modelo de diseñadores de alta costura y también como objeto artístico. Poseer una Blythe es equivalente a crear: otorgarle una personalidad, vestirla con creaciones propias, darle vida a través de la fotografía e incluso convertirla en algo único a través de la customización (cambio de pelo, maquillaje, color de ojos, etc.), para lograr personales creaciones o incluso réplicas de una misma.

 
 
 

 

EstreLLa de otra ÉPoca


Para los amantes del Teatro, interesante exposición de una gran estrella de épocas lejanas o no tanto, según se mire…

Margarita Xirgu fue un gran actriz de finales del siglo XIX . La crítica la señalaba como «alta y generosa renovadora de nuestra escena». Cultivó una gran amistad con Lorca, representando alguna de sus obras; cuando éste murió ella se encontraba exiliada voluntariamente en México. En su trayectoria profesional, asumido su destino como actriz, contribuye al enriquecimiento cultural de los países hispanoamericanos y a honrar la memoria de Federico. Estrenará en Buenos Aires, en la sala Avenida, la obra póstuma de Lorca, La casa de Bernarda Alba (8 de marzo de 1945). Al acabar la representación, el público del «todo Buenos Aires» estalló delirante en aplausos y vítores emocionados en honor del poeta y de la actriz. Tuvo que ser una gran mujer…

 

Unas Palabras sobre ella: ( ¿a que parece que estás escuchando el Nodo? )

¡¡Rara e inolvidable sugestión, la que produce esta gran artista de la escena española!!. Ya su apellido, original y a propósito; para pasar a la posteridad la predispone, si su belleza, única y personalísima, no la hiciera admirable a todos cuantos la conocen. Dura de facciones y de tez casi de bronce, en sus ojeras, barbilla y cuello como lagunas en una piel de fina blancura, se transfigura cuando trabaja y nos domina con sus hermosos ojos, adorables ojos, jamás quietos, con miradas que hablan antes que sus labios (de inefables risas y de dolor, en una siniestra lucha que nos anonada). Su boca, expresiva y amplia, dice las cosas con encantadora claridad, y las entonaciones de su bien timbrada y melodiosa voz corren, desde el juguete a la tragedia, por todas las más difíciles gamas del arte teatral. Su fisonomía correctísima y su cabellera negra y brillante como la endrina, unidas a su gusto exquisito en el vestir; sus pies, diminutos como hechizos de hada y las líneas de su torneado cuerpo, la erigen, en fin en deidad de la escena, constituyendo la predilecta de nuestro publico selecto que sabe dictar bien sinceramente el fallo de sus devociones artisticas.

La Soledad


 

     

 

No voy al cine tanto como me gustaría, puede ser porque dedico tiempo a otros quehaceres, por  la mala organización de mi tiempo libre, por…por…por…, pero de vez en cuando voy.

Recientemente he visto una película de esas alejadas del cine comercial, pero hecha con un talento que ha sido reconocido en el Festival de Cannes. A mí me emocionó, es dura, muy dura, triste y desalentadora, como la vida misma en algunos momentos…pero te envuelve; sus actores hacen posible que te sumerjas en ella como si, un poco, formaras parte de su historia.  Una fotografía muy cuidada, simetría en los planos, juega también con la polivisión que divide la pantalla en dos mitades iguales correspondiendo cada una de ellas a un punto de vista diferente. Ausencia total de música, todo sonido ambiente. En fin…

Juzgar vosotros mismos si tenéis ocasión de verla, pero no os la aconsejo si estáis en un momento “bajo”.

 

  Dice su director Jaime Rosales

 

«Todo empieza con una emoción. Una emoción difusa sobre la vida, sobre el mundo que nos rodea, sobre cómo nos relacionamos los unos con los otros. Esa emoción se transforma en una necesidad de hacer una película; en compartir con el espectador una serie de inquietudes, una cierta angustia también. La muerte está, de alguna manera, en el centro de esa angustia. Estamos diseñados para sufrir y también para superar el sufrimiento. Somos seres duros y sensibles, pero al final, nuestra dureza supera nuestra sensibilidad. La película retrata momentos de dureza y momentos de fragilidad en la vida de los personajes. Al final, la vida continúa siguiendo su curso a través del tiempo. Me interesan las relaciones humanas; me llama mucho la atención la forma extraña en que tenemos de tratarnos los unos a los otros. Hacemos bromas sobre cosas serias. Escondemos nuestras intenciones para lograr engañar al otro y lo que logramos de esta manera es confundirnos más de lo que lo estábamos. Podemos llegar a odiar a las personas que más nos quieren…

 

 

 

 

 

NoEsCuento


   

Esta joven ilustradora, Suzzane Woolkott, me embaucó con sus nenitas de cara dulce e inocente;  me hubiera gustado ilustrar cuentos con esa ternura…pero, a falta de cuentos me dio por hacer un calendario para mi hija la peque…Aunque ya ha pasado un ratito, locoloco  por aquí por si tenéis nenas también…o seguís siendo un poco niñas…

 

    

  

  

 

 

Los ENemiGos


Me apetecía hacer un pequeño homenaje a Los Enemigos, que fue durante casi 20 años (desde 1985) una de las bandas más importantes del rock español. Para mí fueron imprescindibles, nos movíamos detrás de su música allá donde se escuchara y en el camino fuimos recogiendo amistades que nunca se han perdido y momentos que no hemos olvidado. Tras su desaparición como grupo, siguen dejando un rastro de desencuentros entre personas a las que les sigue motivando su música y a las que aún les quedan ganas de moverse a cualquier punto donde puedan compartir los restos de aquellos momentos inolvidables.

En 2º de la E.S.O, mi hija Paula hizo un pequeño trabajo en el instituto sobre Los Enemigos,  para mí tiene un valor sentimental y es éste el valor que quiero compartir con quien no los ha olvidado. 

 Ella también creció con ellos. 

fotografía: klimtbalan’s

 

“Los Enemigos”

  Sigue leyendoLos ENemiGos

Kevin Johansen


                            

 

Me habló de Kevin Johansen una amiga a la que le encanta sonreir, y como en eso coincidimos, decidí escucharle. Desde entonces me acompaña en momentos en que necesito una subidita de endorfinas, una evasión de los momentos grises de lo cotidiano, o un baile con la escoba mientras arrastro la basura que entró por las rendijas de la ventana. 

Apabullante y divertido, KEVIN JOHANSEN pertenece a esa serie de perversos genios imprevisibles que hacen posible la quimera de demostrar relieves distintos de la música convencional. JOHANSEN es un músico inclasificable, nómada cultural, muestra viva y mestiza de la diversidad del continente americano. Ofrece una insólita mezcla de estilos, lenguajes e idiomas musicales y semánticas. Y lo mejor de todo es que le sale de forma natural.
 Su música resume perfectamente los sonidos de las grandes ciudades multicolores. Canciones de amor, desamor y humor, sazonadas con estilos (populares) como la cumbia o el country, en apariencias sencillas, pero en realidad agudas e inteligentes, como cortometrajes en los que establece un puente entre el norte y el sur del continente americano. Prima la idea de canción sobre la de genero (él se considera un desgenerado).

Kevin