Cuando comencé a idear esta animación tenía la intención de darle vida a un gran y extenso bodegón, recorriendolo de un modo similar a aquella fantástica intro creada para los títulos de crédito de la película Delicatessen.
Pero me faltaba el motivo, los protagonistas de la acción. Así que volví a mirar hacia esa enorme e inagotable fuente de inspiración que es Escher y traté de imaginar cómo podría ser su lugar de trabajo, de qué cosas se rodearía un artista como él, tan profundamente interesado por la ciencia en general y las matemáticas en particular. Todo ello, eso sí, de una forma completamente imaginaria, libre e inventada.
Y aquí tenéis el resultado de ese proceso, acompañado del precioso tema “Lost Song” compuesto por el músico islandés Ólafur Arnalds. Espero que os guste.
Cristóbal Vila, febrero 2012, Zaragoza, España.







Anónimo
26 febrero 2012 at 14:56
Que maravilla! Gracias klimtbalan …..*
King Piltrafilla
26 febrero 2012 at 15:15
Es fabuloso. ¡Cómo me gustaría saber hacer cosas así!
Señorita Cometa
26 febrero 2012 at 21:07
Dios! me fascina Lolilla! que hermosoooooooooo! es como mi estudio, pero mágico!
))))) Gracias!
lai
26 febrero 2012 at 22:17
Yo lo hubiera imaginado el espacio más ajado, menos perfecto, más sucio menos ordenado.
No dude que he flipado.
Salu2
elblogdeSibyla
26 febrero 2012 at 22:21
Un corto enigmático, lleno de misterio y de una belleza absolutamente cuántica…
Thanks
simona
26 febrero 2012 at 22:32
Una vez más Cristóbal Vila… Es impresionante. Espero que siga deleitándonos mucho tiempo con tan espléndidos trabajos.
Gracias!
flower
27 febrero 2012 at 1:38
¡¡Precioso!! Y añado la palabra delicadeza.
Un abrazo,
Maribel
27 febrero 2012 at 20:40
Me fascina la música, envuelve al corto de misterio, de sensibilidad. Me encantó.